The Washington Post (EE.UU., 06-10) Editorial
“Con la atención de Estados Unidos fijada en otros lugares, una parte significativa de Latinoamérica sigue desmarcándose del ‘consenso washingtoniano’ de la democracia y del libre mercado que ha gobernado la región durante una generación. El último paso fue la semana pasada en Ecuador, donde los votantes aprobaron una nueva Constitución que concentra el poder en manos del Presidente Rafael Correa. Correa ha adoptado la consigna del Presidente venezolano Hugo Chávez de ‘socialismo del siglo XXI’, y ha adoptado ampliamente el modelo político de Chávez”.
“Contrariamente a la retórica de sus líderes, Estados Unidos conserva una enorme influencia en los países latinoamericanos: treinta mil puestos de trabajo en Bolivia y 400.000 en el Ecuador dependen de los acuerdos comerciales, mientras que Nicaragua y Honduras se benefician a través del Acuerdo de Libre Comercio Centroamericano. Este poder de castigar a los ya empobrecidos países no debería ser empleado con ligereza. Pero tampoco debería permitirse que mandatarios como Morales, Correa y Daniel Ortega desmantelen las instituciones democráticas y ataquen los intereses de Estados Unidos al tiempo que se benefician de los subsidios estadounidenses. Tarde o temprano deben ser obligados a elegir entre el mal concebido socialismo de Chávez y la democracia del siglo XXI”.