La Bolsa de Nueva York cerró ayer con un descenso del 5,07% en el índice Dow Jones de Industriales, cerrando en 7.997,28 puntos, cifra desconocida desde marzo de 2003. El Nasdaq retrocedió un 6,53% y se situó en 1.386,42 puntos. Esta caída fue debida al desplome de las firmas financieras, que en conjunto bajaron un 11,9%.
Por su parte, la Bolsa española roza sus mínimos anuales y pierde ya un 45,91% en el año. Ayer el Ibex 35 se dejó un 3,74%, arrastrado por el Santander, que se desplomó un 9,98% y acumula un descenso del 35% en nueve días. El selectivo cerró en 8.211,50 puntos. El índice general de la Bolsa de Madrid perdió un 3,63%, quedando en 879,35 puntos.
En el resto de Europa las principales Bolsas acumulaban pérdidas superiores al 4%. Así, París se dejó un 4,03%, Francfurt un 4,92% y Londres un 4,82%.
Las Bolsas asiáticas se contagiaron del desplome. A mediodía, el índice Nikkei de la Bolsa de Tokio descendía un 4,32% y el índice Hang Seng de Hong Kong perdió un 5,03% en la apertura.
AGENCIAS/EL MUNDO 42/&ABC 40/EL PERIÓDICO 44/LA VANGUARDIA 60
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, dijo ayer en el Senado que las previsiones macroeconómicas de los Presupuestos Generales del Estado para 2009 han quedado "desfasadas" y que "en menos de un año se puede pasar de un superávit del 2% del PIB a un déficit que podría aproximarse al 3%".
En su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos, Fernández Ordóñez apuntó que la economía española podría entrar en recesión en 2008 y que la contracción se agudizará en 2009. Consideró que "hay que revisar a la baja las perspectivas de crecimiento económico en los próximos trimestres", lo que, dijo, "introduce una gran incertidumbre en el medio plazo". En este sentido abogó por una política fiscal que "mantenga algún margen de actuación ante posibles situaciones de mayor deterioro" e insistió en que hay que ser "muy prudentes" en las medidas que se tomen ya que la actual situación puede prolongarse.
Asimismo pidió que se tenga "mucho cuidado" con el impacto sobre las primas de riesgo de la deuda pública si todos los gobiernos acuden a los mercados.
Por su parte, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, también señaló en el Congreso que el margen fiscal para nuevas iniciativas es "limitado". Consideró que cualquier medida deberá cumplir varios requisitos: que sean temporales, coordinadas a nivel internacional y dirigidos a atenuar el impacto de la crisis sobre el empleo". Aunque no dio detalles sobre el paquete de medidas anunciado por el Gobierno, adelantó que incluirán "inversión pública" y ayudas al sector del automóvil, a la espera de directrices de Bruselas.
La petrolera de origen ruso Lukoil han sondeado la compra del 29,9% de Repsol, lo que supondría retomar las conversaciones iniciadas hace un año y que quedaron interrumpidas por la negativa del Gobierno español a que superase el 20% de capital. En las negociaciones se ha planteado un precio de 26 euros por acción, que supone valorar la compra en 9.000 millones de euros. La cotización bursátil de Repsol cerró ayer a 13,9 euros por acción. Lukoil estaría en conversaciones con Sacyr Vallehermoso, propietaria del 20% de Repsol, y con otros accionistas, entre los que podría estar Mutua Madrileña y algunas cajas de ahorros.
EL PAÍS 31/EL MUNDO 1, 36, 37/ABC 39/EL PERIÓDICO 48/ LA VANGUARDIA 51/ LA RAZÓN 47/PÚBLICO 1, 28, 29
Los datos de Contabilidad Nacional del tercer trimestre publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) confirman el crecimiento negativo de la economía, con un retroceso del PIB del 0,24%. El consumo retrocedió por primera vez en quince años, pese a la ayuda fiscal del Gobierno. Hace un año crecía al 3,5% y ahora lo hace al 1,5% y el gasto de las familias ha pasado del 1,1% en el segundo trimestre al 0,1% en el tercero. Por su parte, la inversión encadena dos trimestres de descensos, con una caída entre julio y septiembre del 3,2%, frente al crecimiento del 4,6% de hace un año. También el empleo empeoró, con 19 millones de ocupados que suponen un 0,8% menos que en el mismo periodo del año anterior. En el último año se han destruido 145.700 puestos de trabajo.
El Secretario de Estado de Economía, David Vegara, anunció que "tal como evolucionan las cosas, la situación de debilidad se mantendrá hasta 2009, cuando podría esperarse cierta recuperación". Admitió que el Gobierno "no descarta" que la economía entre en recesión en el actual trimestre y advirtió de que el panorama es "complejo" y "las previsiones no son buenas".
El último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) prevé un crecimiento negativo del PIB español del 0,9% en 2009 y augura una "lenta" recuperación a partir del tercer trimestre del año que viene. En 2010 la economía volverá a crecer debido sobre todo a las exportaciones. El estudio es concluyente: "Los catorce años de gran expansión española han terminado", señala.
Asimismo advierte de una subida del paro, que alcanzará el 14,2% en 2009 y casi el 15% en 2010, afectando especialmente a la construcción. El déficit público alcanzará el 3% el año que viene y el 3,8% en 2010.
No obstante considera que España juega con bazas a su favor, como el saludable estado de la banca, que durante estos años ha actuado "con prudencia" y el "importante" crecimiento de universitarios que, de emplearse en puestos acordes con su formación, acelerarían la productividad. Entre las recomendaciones del organismo están flexibilizar el mercado de trabajo y el despido, así como estimular la movilidad laboral y eliminar los impedimentos a la competencia entre empresas que "siguen siendo importantes" en transportes, correos y telecomunicaciones.
La morosidad de los créditos concedidos por bancos, cajas y cooperativas a empresas y particulares volvió a subir en septiembre y se situó en el 2,63%, cifra que aunque triplica a la de un año antes, supone un avance más moderado frente a los de los últimos meses. Según los datos publicados ayer por el Banco de España, la tasa de mora superó en septiembre por tercer mes consecutivo la cota del 2% tras llegar en julio al 2,14% y rebasar ese dígito por primera vez en diez años, aunque el incremento ha sido sólo de una décima, frente a los aumentos de más de medio punto de los últimos meses.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ante el pleno de la organización Internacional del Trabajo (OIT) señaló ayer que el estímulo fiscal recomendado por el G-20 para reactivar la economía no tiene que ser interpretado como una rebaja de las cotizaciones de la Seguridad Social, y un descenso en el impuesto de sociedades de la renta. Con ello, según coinciden en señalar la mayoría de los diarios, el Gobierno quiere imprimir una política expansionista para salir de la crisis, pero sin bajar impuestos, incrementando el gasto público con la idea de que se convierta en la locomotora del crecimiento.
El jefe del Ejecutivo añadió que en estos momentos lo que las economías necesitan es un impulso para recuperar la confianza y el dinamismo. Para eso, según dijo, la mejor vía es impulsar la política de gasto público, lo que supone una mayor inversión en actividades productivas, infraestructuras e investigación y desarrollo, con el fin de obtener una mayor capacitación tecnológica. En su opinión, desde la perspectiva española, esta política de gasto es más adecuada que ahondar en la rebaja fiscal, sobre todo si se tiene en cuenta que España ya abordó una rebaja de los impuestos sobre la renta y sociedades en la pasada legislatura.
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, en relación con la propuesta de sacar de las listas del paro registrado a los prejubilados, anunciada el lunes, aclaró ayer que no es un tema prioritario, ya que antes sería necesario atender todo el calendario previsto del diálogo social. No obstante, reiteró que sigue estando en contra de que los trabajadores se puedan prejubilar a los 48 años, aunque admitió que tiene que aceptar el expediente de regulación de empleo (ERE) presentado por Telefónica porque "actualmente la ley lo permite".
En este sentido, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, precisó ayer en el Congreso, donde comenzaron los trabajos parlamentarios para la revisión del Pacto de Toledo sobre pensiones, que la iniciativa se llevará a la mesa de diálogo social. "Su situación -la de los prejubilados- no es tanto la de un parado, obligado por ley a aceptar un empleo, como la de una persona que puede aceptar o no un empleo", explicó.
Fuentes de los sindicatos UGT y CCOO que citan los diarios señalaron ayer como prioritario para el diálogo social solucionar la situación de los parados de mayor edad para estimular las ofertas para trabajadores con este perfil.